martes, 21 de noviembre de 2017

El legado vale mas que una estampilla por Junieth Vargas


VALE MAS EL LEGADO QUE LA ESTAMPILLA



              
José Higinio Vargas observando su colección de estampillas (Junieth Vargas, 2017)



   Si, vamos a hablar sobre las estampillas, pero déjame contarte la importancia de ellas en base a una historia. Pero antes debemos conocer ¿Qué es una estampilla o sello postal?, es un comprobante del pago previo de los envíos efectuados por correo en forma de etiqueta generalmente engomada, o directamente impreso.

-‘’Ni me acuerdo cuantos años tenía cuando empecé a coleccionarlas, solo sé que me quedo una pasión de por vida’’ - José Higinio Vargas, ingeniero electrónico de vocación, hombre de familia e intrigante cofre de conocimiento andante, con un hobbie muy interesante: Es un gran coleccionista de estampillas.

‘’Visitar una exposición de estampillas allá donde es ahora el Lafise Bancentro de carretera a Masaya era una experiencia única’’ – Me cuenta con mucha ilusión. – Nos íbamos los chavalos y yo con nuestros fólderes (según nosotros simulábamos los clasificadores para estampillas con dos tucos de folder y masquinteip) a las exposiciones de filatelia donde se vendían e intercambiaban estampillas, reuníamos todo el dinero que podíamos entre todos para comprar algunas y después repartirlas cuando llegábamos a la casa’’-.

Es importante destacar que Nicaragua fue el primer país de Centroamérica en tener un sello postal desde antes de 1980, y su costo original fue de 2 centavos. Los coleccionistas de sellos postales o filatelistas nacieron al mismo tiempo. 

En su colección se destacan varias estampillas extranjeras con grandes historias
-‘’Si te contara las historias de cómo me costó conseguir algunas de ellas, algunas las intercambie y compre, hasta otras que eran muy raras y escasas las robe jaja’’-
Es interesante conocer como de unas simples estampillas se puede conocer una cantidad de países, flores, animales, paisajes, historia, presidentes y mucho mas.

-‘’ A parte de tomar casi todo mi tiempo de chavalo, me hizo interesarme en la lectura. Cuando veía una estampilla de la cual desconocía su historia, me iba a la biblioteca a leer acerca de lo que había pasado’’ 

Los escasos recursos de don José y su pasión casi solitaria, no fueron impedimento para acabar con su ilusión de tener una gran colección. Cuenta que se iba a las casas de los vecinos conocidos y les pedía los sobres vacíos pero con una cosa muy valiosa: Las preciadas estampillas. –‘’Fuesen de Nicaragua o Venezuela, para un coleccionista todas son valiosas. Me iba a pedirle a los vecinos si me regalaban los sobres de las cartas vacías de sus familiares en el extranjero y ahí venían las que son de edificios grandes y presidentes elegantes’’

Muchas personas de la época perdieron el habito de coleccionarlas, pero él las conserva como su Tesoro más preciado y no duda en seguir esta pasión hasta que no le den más las fuerzas. –‘’Porque es algo muy bonito, te distrae y alimenta de conocimientos’’ Y su ilusión es dejarle el legado a sus futuras generaciones. 
                    

Cuando viajo a cuba en un proyecto que le decían ‘’los carlitos’’ aprovecho la ocasión para colectar estampillas cubanas (Junieth Vargas, 2017)

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